Al educar creamos una creencia de que el niño es malo, que no va a querer obedecer y utilizamos la figura del padre/madre severo para imponer respeto y obediencia.

A día de hoy se sabe que millones de personas atraviesan su infancia y adolescencia a  su edad adulta cargados de traumas por la relación que han vivido con su padre y/o madre.

Y a día de hoy, se sabe que estas personas siguen mirando a otro lado, guardando cada uno de sus miedos, traumas, en un cajón bajo candado y preguntándose porque sienten miedo, rabia, tristeza o frustración. Criticando y envidiando a aquellos que si se han dan permiso para sanar y trabajar en su desarrollo personal.

Lo anormal se ha convertido en normal y nos sentimos más cómodos al ver la miseria de los demás que ver personas felices, soñadoras y entusiastas ¿Por qué será?

Hay un refrán en el refranero español que dice:

Mal de muchos consuelo de tontos

Y es que, al ver a más personas que se encuentran en nuestra situación nos ayuda a no plantearnos ni cuestionarnos sobre nosotros mismos/as y esto aunque nos haga ser felices, nos ayuda a tener razón en cada una de las creencias y emociones que guían nuestro día a día porque:

 ¡Estamos haciendo lo «correcto»! o ¿Lo que te enseñaron que era lo correcto?

Cuando los adultos dan el paso a ser padres y madres, todos y cada uno de los traumas, miedos y emociones que traen desde su infancia tienen una consecuencia directa en la relación y educación que crean con sus hijos siendo cada día más frecuente tener conflictos en las familias y no saber cómo poder resolverlos desde edades tempranas como son los 8 años.

Padres y Madres que aprendieron y aceptaron que para educar y relacionarnos con nuestros hijos tenemos que ejercer cierta violencia porque no sabemos cómo hacerlo mejor y además cumplimos con la función de transmitirle una cultura cargada de dureza y exigencia con uno mismo y hacia los demás.

¿Qué es un niño?
«Un niño es un ser libre que poco a poco fue condicionado a través del miedo, domesticado.»

Porque al niño se le enseña que no puede hacer lo que le gusta. La palabra que más escucha es NO….»

Vivimos en una sociedad en la que impera la severidad en voluntad de doblegar al otro y entonces es cuando creamos una creencia de que el niño es malo, no va a querer obedecer y desde ahí construimos y le damos un mensaje a nuestros hijos.

¿Se puede educar sin utilizar el rol de padre/madre severo?
A un niño se le puede castigar de forma cariñosa, diciéndole el porqué no vas a permitirle hacer eso.

Mano dura con guante de terciopelo.

Desde aquí pones límites y no creas en ellos una respuesta de respeto – temero sino respeto – amor.

¿Cómo ser más comprensible, amoroso, comunicativo con mi hijo/a?
Vaciando tu mochila de vida, piedra a piedra. Trabajando en ti, trabajando en tus heridas, en tu rabia, tu miedo, tu frustración, tu escasez de amor que se transforman en tu día como patrones de comportamiento que condicionan lo que obtienes de la vida.

Lo que das es lo que recibes.

Nos ha educado para estar siempre en el «hacer lo que hay que hacer» y el trabajar en uno mismo/a no está en las necesidades y/o prioridades de muchas personas.

Nos volvemos ciegos a lo que nos está pasando interiormente, a lo que pensamos y sentimientos realmente, a nuestra verdad.

La mayoría de la gente se tortura así misma, se destruye con cada palabra que se dice y no hacen nada al respecto.

Nuestros hijos/as necesitan contacto y amor.

Pero ¿Si no puedes tener amor hacia ti mismo/a puedes ofrecer amor a otra persona, incluso aunque sea tu hijo?

Si quieres conocer más, te dejo con esta maravillosa entrevista a Claudio Naranjo, Psiquiatra Chileno.

«Cómo curar las heridas de la infancia para que no nos amarguen la vida»

https://youtu.be/i3j8NquR-ig

 

 

 

 

 

 

Sara Segura

Trainer experta en comunicación y habilidades sociales. Consultora atención al cliente y procesos de venta. Formadora de habilidades personales (Coaching, Inteligencia Emocional y Programación Neurolingüstica). Instructora certificada de Firewalking y Formación de Alto Impacto.

 

 

 

 

 

 

 

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